05 julio, 2006

Sobre las creencias

Los hechos no penetran en el mundo en el que viven nuestras creencias, no las han hecho nacer ni las destruyen; pueden infligirles los más constantes desmentidos sin debilitarlas, razón por la cual una avalancha de desgracias o enfermedades sin interrupción en una familia no la hará dudar de la bondad de su Dios ni del talento de su médico.

Marcel Proust, Por la parte de Swann.

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10 comentario/s (feed de esta discusión):
Blogger Gerardo escribió:

Probablemente homeópata, el médico.

7/05/2006 01:55:00 p. m.  
Blogger innes escribió:

O naturópata. O apicultor. O acupuntor. O psicoterapeuta. O párroco.
Asusta la actualidad del texto de Proust.

7/05/2006 06:35:00 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió:

Sin hacer de menos que, realmente, las palabras de Proust mantienen una interesante contemporaneidad que vale la pena tener en cuenta y que, a su vez, hacen agradecer la entrada, no tanto por este motivo como por la deliciosa prosa del poeta, debo decir que creo que sus palabras se sacan de contexto.

Rebuscando por ahí algo sobre Proust, me encuentro con que en Wikipedia se reza. “...Este particular estilo se basa en la voluntad del autor de abarcar la realidad en todas sus dimensiones, en todas sus posibles percepciones, en todas las facetas del prisma de los diferentes participantes. Esto concuerda con las preocupaciones de los impresionistas: la realidad sólo tiene sentido a través de la percepción, real o imaginaria, del sujeto.” Me permito subrayar el termino “imaginaria”.

A fin de cuentas, si bien es cierto que se puede decir que el impresionismo bebió de las fuentes de la ciencia, en especial de los acertados estudios en óptica de Eugene Chevreul, también lo es que deja la polémica entra razón y superstición al margen, preocupándose únicamente de captar el momento, dejando para el espectador la definición del mismo en función de las sensaciones que le provoque.
De hecho, copio literalmente de Wikipedia, “Uno de los fragmentos más conocidos y nombrados de En busca del tiempo perdido, de Proust, tiene lugar en la primera de las obras, Por el camino de Swann, cuando el narrador rememora recuerdos de su infancia al comer una magdalena con una taza de té, ya que asocia el sabor, la textura y el aroma de la magdalena con ese mismo estímulo vivido años atrás, en la niñez. Con ello, una vulgar magdalena se ha convertido en el símbolo proustiano del poder evocador de los sentidos”.
Aunque reconozco que hago una interpretación libre, esto me lleva a pensar que el sentido del texto de Proust, es más una defensa de los sentidos que de la razón o la imaginación (superstición).
Creo que resultaría un error caer en la tentación de pensar que esto es una defensa de la ciencia, ya que, si bien es cierto que ha la ciencia se llega por la experimentación y, por tanto, por los sentidos, también lo es que necesita de una fuerte dosis de razón para evitar ver cosas donde no las hay, por lo que transponer el estilo “sentido-céntrico” del impresionismo literario de Proust a la ciencia, sería semejante a decir que nuestros sentidos no nos engañan cuando creemos ver fantasmas o duendecillos verdes.

7/10/2006 11:48:00 a. m.  
Anonymous Anónimo escribió:

Hace años que esta establecida una clara diferenciación entre ciencia y superstición, lo que lleva a que el publico llano tenga la opción de elegir claramente.

No obstante el egopólico luchara con todas sus fuerzas para que usted abandone sus supersticiones, sin importarle lo beneficiosas que estas puedan ser para usted, aunque solo sea a nivel psicológico.

El egopólico argumentara que le están cobrando por nada. Le dirá que esas supersticiones o para-ciencias que le llevan a pagar a un futurólogo o a un homeópata son un timo. Y lo hará con la ciencia en la mano.

Lo malo no esta en que se equivoque. Las para-ciencias lo son precisamente por que están in demostradas y no son falsables, lo que impide que se puedan considerar ciencias al no ajustarse al protocolo que asegura que una verdad científica lo sea realmente.

Lo malo de su argumentación es que no tiene en cuenta que el precio del bienestar no se define por la calidad del medio de lograrlo, sino por la confortabilidad de quien lo logra.

Es decir. Supongamos que usted visita un futurólogo que le cuenta una sarta de mentiras que no se cumplirán, antes, eso sí, de cobrarle, digamos, 60 euros. En la teoría, usted acaba de ser defraudado. Le han cobrado por mentirle. Ahora bien, si esto provoca que se sienta usted reconfortado y, por tanto, más feliz, usted ha pagado 60 euros por esa felicidad que sí es real. ¿Que precio tiene la felicidad?

El egopólico se enquistara entonces en que todo lo no falsable no es real y le propondrá una serie de juegos filosóficos que le llevaran a sentirse como un necio.

Pero no caiga en la trampa. Recuerde que para el egopólico usted no importa, lo que importa es tener la razón, aun a costa de que esta razón le cueste a usted perder la esperanza o la fe.

El egopólico no toma en consideración que para muchos es necesario creer en algo, aunque ese algo no exista, para poder creer en si mismos, reflejados es sus supersticiones. Al egopólico solo le importa ser el mejor. Y para esto la ciencia es muy provechosa, por que a ver quién es el guapo que niega la gravedad, por poner un ejemplo simple.

7/10/2006 12:03:00 p. m.  
Blogger innes escribió:

Uf, qué cansancio, ¿no?

7/10/2006 01:42:00 p. m.  
Blogger innes escribió:

Y a todo esto, ¿puede alguien definirme el término "egopólico"? No aparece en el Drae y sospecho que tampoco debería hacerlo. ¿Puede alguien sacarme de mi ignorancia? Aunque sea el usuario "anónimo"; pero eso sí, por favor, ESCUETAMENTE.
Gracias.

7/10/2006 01:44:00 p. m.  
Blogger Gerardo escribió:

Hola Innes. La genial creación fue definida en los comentarios de la entrada anterior.

Un saludo

7/10/2006 02:19:00 p. m.  
Blogger innes escribió:

Hum, ya veo. Gracias.

7/10/2006 03:16:00 p. m.  
Anonymous nat escribió:

....cuando era niña creía que existía un dios al cual podía dirigirme para pedirle que evitara que pasaran cosas que yo temía....ahora mis creencias han cambiado....¿ la causa ?...antes contemplaba la vida desde la ignorancia, desde la lógica incapacidad para hacerle frente a muchas cosas....supongo que cuando me vaya acercando al final de mi vida volveré a modificar mis creencias en espera de reencontrarme en el cielo con los que he querido en la vida... las creencias son modificables...sorry Proust

7/11/2006 02:30:00 p. m.  
Blogger innes escribió:

Demencia senil, se llama.

7/11/2006 04:46:00 p. m.  

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