01 febrero, 2005

La manía del estrés

Está estresado, el pobre

Por Ángel Vea, psicólogo clínico

El estrés se ha convertido en epidemia. De un tiempo a esta parte, el consumo de ansiolíticos se está disparando en los países desarrollados. En España, su consumo aumenta de un 5 a un 10% anual. Y si bien es cierto que el estrés se combate eficazmente bajo un enfoque multidisciplinar, esto es, solapando medicación y psicoterapia, tampoco es menos cierto que lo mejor es prevenirlo. Ahora bien, incontables cerebros occidentales andan intoxicados con una idea singular: que vivimos en una sociedad estresante. Pero afirmar que las sociedades modernas occidentales son estresantes es un tópico que favorece las actitudes deterministas frente a la existencia; si el entorno resulta estresante, sólo cabe predisponerse a aguantar el chaparrón. Si en realidad existiesen las sociedades estresantes, convendría situarlas en el Iraq actual o en la depauperada Burkina Faso, por citar dos ejemplos de entornos netamente hostiles, y es que salir adelante en dichos países sí tiene que ser una auténtica aventura. Es obvio que no habitamos en el mejor de los mundos posibles, la realidad dista mucho de las almibaradas fantasías que elucubra la factoría Disney; pero al margen de las asignaturas pendientes que tiene nuestra sociedad, y que no son pocas, lo cierto es que vivimos en una de las mejores. Decir que somos unos privilegiados no es triunfalismo político ni chovinismo cultural, sino realismo antropológico. De hecho, en términos evolutivos, nunca ninguna sociedad ha dispuesto de tantos recursos como la nuestra.

      A efectos de prevenir el estrés, la psicología cognitiva no cuestiona tanto el modelo social en el que andamos inmersos como las ideas que manejan algunos individuos para gestionar el día a día. Pero mejor pasemos a la acción. Imaginemos una situación cotidiana, aunque no deseada, como pueda ser el verse atrapado en un atasco de tráfico. E imaginemos a dos individuos que se dirigen a una cita de negocios, a quienes llamaremos A y B.

      Si A, al ver que llega tarde, piensa que su empresa va a perder una oportunidad de oro (en realidad trabaja para otro, pero percibe la empresa como propia), que si la operación se va al garete peligra el pan de sus hijos (como si la mezcla no importase) y un montón de ideas rocambolescas en dicho sentido, es probable que el ritmo cardiaco de nuestro amigo se acelere. Si a partir de ahí nuestro protagonista comienza a cuestionarse la posibilidad de padecer una dolencia cardiaca..., se masca la tragedia. Imaginemos, además, lo que puede llegar a ocurrir si nuestro acelerado amigo comienza a discutir con otro automovilista que, casualmente, maneja ideas similares a las suyas. Pues eso, que la respuesta de estrés no es sólo la antesala de la patología mental, sino también un maravilloso caldo de cultivo para el conflicto social.

      Analicemos ahora cómo reacciona B, el bueno de la película. Si B, al ver que llega tarde, piensa que a veces hay que jorobarse en esta vida, que basta que lleves prisa para que surja el imprevisto, que la competencia también anda expuesta a la eventualidad de los atascos de tráfico y un sólido repertorio de ideas en dicho sentido, es muy probable que, aunque contrariado, no llegue a atacarse de los nervios. Y que una vez atrapado en el atasco se disponga a sacar renta de la situación; escuchando música, ojeando la prensa o bien, si es un pícaro redomado, haciendo sonar el claxon con intención de echar más leña al fuego emocional de los ciudadanos tipo A.

      Nuestra sociedad no es un lecho de rosas, pero tendemos a olvidar que somos ciudadanos del Primer Mundo. Alimentar la falsa creencia de que la vida moderna resulta estresante es un modo de cavarse la fosa, porque atribuye el estrés a causas externas. La respuesta de estrés que habitualmente padece el hombre moderno occidental se activa mediante procesos cognitivos, y no hay fármaco capaz de prevenirla. La psicología cognitiva ayuda al individuo a desarrollar percepciones más realistas acerca de la existencia, para gestionar mejor el día a día. En la actualidad, muchas personas necesitan aprender a pensar de otro modo, pero no les resulta nada fácil porque la omnipresente cultura de masas no deja de proponer sandeces.

Notas: las negritas son del autor y el texto es un recorte de la sección Vida de la revista Magazine, de La Vanguardia Ediciones, SL., un suplemento dominical del diario Faro de Vigo y unos cuantos periódicos españoles más. Una conversación reciente me hizo recordarlo y, cuando alguien sabe más y habla mejor que tú, lo más razonable es hacerse a un lado y cederle la palabra. Es la primera vez que copio aquí un texto que no es mío (creo que el derecho de cita me ampara) y, ya que estamos con textos ajenos, se me lean ahora mismo el último artículo de Javier Marías en El País Semanal, que le ha salido muy de nuestro gusto y entre otras cosas le mete un par de patadas a ese engendro de best-seller pseudohistórico llamado "El Código Da Vinci".

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1 comentario/s (feed de esta discusión):
Anonymous Gerardo escribió:

COMENTARIOS TRANSPORTADOS DESDE LA UBICACIÓN ANTERIOR DEL BLOG, EN BLOGALIA:

1
De: Algernon Fecha: 2005-02-01 23:02

Se agradecen estos buenos posts sobre psicología :D

Por lo que se refiere al estrés... la vida ya es de por sí estresante (que se lo pregunten a una gacela)...

Quizá lo que pasa no es que la sociedad occidental sea más estresante, sino que nuestras válvulas de escape sean más complicadas y cara de abrir, o que no tengamos ninguna en absoluto :D

Sobre los ansiolíticos... es asombroso el número de personas que recurre a "píldoras para dormir"... yo jamás las he necesitado. Ni siquiera el despertador puede conmigo.

Qué suerte tengo :)


2
De: Gerardo Fecha: 2005-02-01 23:12

Vaya, qué rápido... Yo también alucino últimamente con la cantidad de píldoras para dormir que circulan. Con lo sana que una cañita... (el alcohol es uno de los más potentes ansiolíticos, dicen).

La vida da muchas patadas, pero si cuando te llega el revés ya estás desquiciado, por poner un ejemplo, porque se te cuelga windows 98... Es como enfadarse porque hay mal tiempo, tu perrito de dos meses hace pis en la alfombra o la TV tiene mala programación. Si ya sabes que va a pasar... be cool, boy...


3
De: Algernon Fecha: 2005-02-01 23:18

Bueno, lo del alcohol es un asunto complejo.

Se supone que actúa como potenciador del neurotransmisor inhibitorio GABA (Ácido Gamma-Amino Butírico). En concreto, se sitúa en un "locus" del complejo receptor GABA-a, y en presencia de GABA abre más el canal, con lo que entra más cloro, e hiperpolariza la neurona. En pocas palabras, aumenta la neurolepsia.

Es peligroso tomar alcohol con benzodiacepinas (que son los ansiolíticos de hoy en día) porque hay efecto de sumación y la cosa se puede desmadrar. Y menos mal que han retirado los barbitúricos: en altas dosis podían actuar como agonistas SIN la presencia del GABA, y hasta luego cocodrilo.

Tu segunda observación es bastante acertada. La gente se estresa de forma relativa... es decir, se estresa por los pequeños o grandes problemas de SU micro-universo.


4
De: Algernon Fecha: 2005-02-01 23:23

A todo esto, ¿por qué yo no escribo más posts sobre estas cosas? xDDD


5
De: Gerardo Fecha: 2005-02-02 00:10

Bueno, yo no soy aficionado a ninguna de las dos cosas, y en cuanto a mezclarlas... prefiero que no me encuentren fiambre en la bañera :)


6
De: Rabicho Fecha: 2005-02-02 14:44

Entiendo lo de la cañita si va acompañada de una buena conversación o incluso de un silencio compartido, que también puede decir muchas cosas.Los amigos compartiendo una cañita...rivalizan ante un buen psicologo.
Sin fomentar el alcoholismo y en defensa de una buena salud mental.
Expresar aquí mi opinión ya me resulta terapéutico.:D


7
De: Señor Cara de Póker Fecha: 2005-02-04 08:06

Dejando un poco de lado el tema del alcohol, en mi opinión, esta sociedad prepara a su ciudadanos para sufrir el estrés (que, por cierto, es un anglicismo innecesario que viene a significar agovio). No es extraño que la gente se comporte como el sujeto A.
Cada acción conlleva una reacción en términos sociales. "¿Y si mi acción no es la correcta?". Es cuando se produce lo que yo llame "el cuento de la lechera versión hijo puta" (Por reducción, "el hijo puta cuento de la lechera"). Si hago esto, luego sucederá esto, y seguro que esto, y todo me irá mal.
Y es que, así, el "a lo hecho pecho" resulta muy difícil de asumir teniendo en cuenta las consecuencias que nuestra mente puede llegar a elucubrar.


8
De: Schiz Cum Snake Fecha: 2005-02-16 07:29

*OFF TOPIC*

Gerardo:

Hola de nuevo.

Uno de los errores que he cometido en mi vida ha sido el subestimar la predictibilidad de la estupidez. Creo que he sido muy egocéntrico al asumir que porque yo soy una persona medio racional, entonces todo el resto también tiene una perspectiva similar a la mía. Este prejuicio mental, esta proyección me ha hecho sobreestimar la capacidad mental de algunas personas.

Hay veces en que la idiotez y la credulidad de otros me parece tan surreal que ya no es divertido.

Si ustedes chequean estas discusiones sobre el grupo ELRON entenderán un poco a que y a quién me refiero:

http://miarroba.com/foros/ver.php?id=279808

Un fucking beliavable.


9
De: Gerardo Fecha: 2005-02-18 19:59

Pfffff... buena nos ha caído con la cienciología.

7/21/2005 12:46:00 a. m.  

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